Una vez más hacemos referencia a las tristes noticias que nos asaltan en la primera plana de los periódicos y noticiarios; los casos de depresión y la frecuencia de síntomas depresivos están en alza en todo el mundo por culpa de la pandemia. Así que otra vez nos preguntamos ¿Qué es la depresión? ¿Cuáles son sus síntomas? Y ¿Cómo se puede superar la depresión?

¿Qué es la depresión?
Los síntomas de la depresión que se pueden encontrar en los principales manuales diagnósticos son los siguientes:
Estado de ánimo deprimido la mayor parte del día.
- Disminución importante del interés o el placer por todas o casi todas las actividades la mayor parte del día.
- Falta de sueño o sueño excesivo
- Fatiga o pérdida de energía excesiva
- Sentimiento de inutilidad y culpa excesiva o inapropiada
- Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse, o para tomar decisiones.
- Pensamientos de muerte recurrentes, ideas suicidas recurrentes con o sin un plan determinado para llevarlo a cabo.
- Pérdida del apetito y/o de peso
Es posible que casi todo el mundo haya sufrido alguno de estos síntomas a lo largo de su vida. Hay que tener en cuenta que para que se considere como depresión, varios de estos síntomas tienen que aparecer de forma simultanea y reiterada durante un largo periodo de tiempo. Es decir: pasar unos días con un estado de ánimo deprimido tras haber perdido nuestro trabajo no es síntoma de una depresión. Esto sería una reacción normal a una situación dura y complicada.
¿Cuál es el origen la depresión?
La aparición de la depresión puede ser debido a un evento súbito con un gran impacto o todo lo contrario, algo paulatino que va mermando nuestro día a día. Independientemente de su origen, el proceso que está detrás de la aparición de los síntomas depresivos es el mismo: la perdida de actividades gratificantes e importantes para uno mismo. Esta pérdida hace que perdamos de vista lo importante que eran esas actividades para nosotros. Esto lleva a desmotivarnos y dificulta que retomemos esas mismas actividades u otras parecidas. So esto se prolonga podría desembocar en un círculo vicioso que se resume en la figura siguiente:

Sabiendo esto es fácil entender como desde que se declaró el estado de alarma, los casos de depresión no han hecho más que aumentar. Unos eventos externos (pandemia y confinamiento) hicieron que casi todo el mundo dejara de lado muchas de sus actividades gratificantes (hacer deporte, ir al cine, al teatro, quedar con amigos y familiares, relacionarse con sus compañeros de trabajo, pasar tiempo con su pareja… por no hablar de gente que ha perdido su trabajo, un ser querido…). Una vez pasado el confinamiento más restrictivo, pese a que las normas se volvieron más flexibles, seguía siendo difícil retomar dichas actividades, sobre todo teniendo en cuenta la desmotivación que acompaña ese abandono de la actividad. A pesar de que todos los españoles hemos vivido la pandemia y el confinamiento, afortunadamente no todos hemos desarrollado una depresión. Resulta por lo tanto interesante ver qué es lo que nos puede ayudar a no caer en una, y sobre todo como salir de ella.
¿Cómo evitar la depresión?
Antes de contestar a la pregunta de este apartado hemos de recordar que en este artículo estamos abordando aquellas depresiones de origen psicológico. Es decir que nos centramos en como superar la depresión que se origina por cambios en nuestro entorno y en nuestra conducta. Existen sin embargo casos de depresiones debidas a cambios orgánicos, como por ejemplo problemas en la glándula tiroides. La primera recomendación que hacemos es la de ir al médico para descartar posibles problemas orgánicos que puedan estar causando la depresión.
Atendiendo al gráfico que hemos visto antes, la respuesta a la pregunta de este epígrafe es bastante obvia: para no caer en una depresión deberíamos evitar entrar en el bucle descrito y para superarla deberemos romper con ese círculo vicioso. Pero como suele ocurrir con estas cosas, es más fácil decirlo que hacerlo.
No entrar en ese círculo vicioso durante el confinamiento fue muy complicado para muchas personas. Aquellas que consiguieron no entrar en él fueron las que consiguieron lo que comúnmente llamamos “reinventarse”. Todos dejaron de ir al gimnasio pero algunos buscaron rutinas de deporte para hacer en casa, dejaron de ir al cine pero establecieron un horario para ver una película en familia, con la luz apagada, palomitas… dejaron de quedar con sus amigos pero establecieron horas para estar en contacto por videollamada con sus amigos y familiares… aquellas personas que pese a quedarse en casa no se quedaban en pijama para no tener esa sensación de estar “tirado” de fin de semana… Ahora bien, la mayor dificultad es salir de la depresión una vez entrado en el círculo vicioso.




¿Cómo superar la depresión?
Para superar la depresión es necesario pasar a la acción, sin esperar a estar motivado para ello. Como hemos visto, esa motivación desaparece de forma progresiva al perder de vista la satisfacción personal que las antiguas actividades nos aportaban. La motivación podría compararse a la inspiración artística; esa especie de energía que te mueve a hacer o crear algo, y ya lo decía Picasso: «La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando». Del mismo modo, la motivación volverá a nosotros, pero tenemos que volver a empezar a hacer aquello que antes nos importaba para que esta nos encuentre.
Esto significa que si por ejemplo hemos dejado de ir al gimnasio (siendo esto algo importante en nuestra vida) durante el confinamiento y meses después no hemos retomado ningún tipo de deporte por que no nos encontramos con ganas, el primer paso será encontrar alguna actividad física que nos resulte amena y segura de practicar. A continuación, deberemos establecer algún momento del día o la semana para practicarlo, y «forzarnos» cuando llegue el momento aunque no nos apetezca demasiado. Quizás los primeros días sean algo cansados y desagradables, pero si la actividad que estamos retomando nos acerca a ser la persona que queremos ser, la motivación no tardará en volver.
Una vez más recordamos que en este artículo repasamos algunas pautas generales que esperamos puedan ayudar a los lectores a superar la depresión. En ningún caso pueden sustituir una terapia psicológica. Si sientes que estás viviendo una situación difícil y te gustaría recibir ayuda no dudes en contactar con algún profesional de la salud mental para que pueda proporcionártela.