Terapia para intervinientes
El objetivo es el de acercar una terapia especializada y a precio reducido a los intervinientes y las dificultades que abordan en su día a día, ya sean sanitarios, bomberos, cuerpos de seguridad o protección civil…
¿Cuánto dura la terapia?
El caso de la terapia para intervinientes no es diferente al de cualquier otra persona con dificultades emocionales, por lo que no existe una duración estándar, cada caso es único. Los estudios indican que suelen durar entre dos meses y dos años, pero en ningún caso el objetivo de la terapia es que dure para toda la vida.
¿En qué consiste la Terapia?
- Evaluación: este es el primer paso y el más importante, suele corresponder a las dos primeras sesiones. Es fundamental ya que es cuando se recopila información suficiente para hacer el correspondiente análisis funcional sobre la situación de la persona y conocer las conductas que están manteniendo el problema y el malestar. En la segunda sesión se presenta al paciente la hipótesis y la vía de intervención que se va a tomar, para que así entienda y sea un participante activo del proceso de cambio.
- Tratamiento: Este apartado podría considerarse como la “terapia” en sí misma. Una vez establecidos los objetivos en el paso anterior ahora se procederá a trabajar dichos objetivos a través de las pautas y técnicas adaptadas a la persona y diseñadas para la consecución de los mismos. El objetivo del tratamiento no es solo el de eliminar el malestar motivo de consulta, si no el de dotar a la persona de las herramientas necesarias para afrontar otras posibles dificultades en el futuro.
- Seguimiento: durante esta etapa las sesiones se van espaciando en el tiempo y se dedican al mantenimiento de los cambios logrados en la terapia y prevención de recaídas.
Finalmente, se daría el alta tras el éxito de esta última fase.