Un duelo se define como un proceso de adaptación psicológica ante una perdida significativa, ya sea por la muerte de un ser querido, la perdida de un ideal, de una relación… Es un proceso completamente normal y natural, y aunque no se puede aliviar el sufrimiento de un duelo, acompañar adecuadamente el duelo de una persona puede hacer que sea más llevadero y ayudar al proceso de adaptación.
¿Qué esperar en un duelo?
Por fortuna, no estamos acostumbrados a sufrir perdidas significativas a diario, lo cual por otro lado significa que no tenemos un repertorio de habilidades establecidas para afrontarlo. Esto quiere decir que durante un proceso de duelo no existen unas conductas «correctas». Cada duelo es único, y cómo tal se pueden esperar conductas muy variadas:
- Llanto
- Silencio
- Momentos de alegría
- Tristeza
- Ira
- Frustración
- Ansiedad
Esto nos lleva al primer punto a tener en cuenta a la hora de acompañar a una persona que esta sufriendo un duelo por una perdida: la paciencia.
Ten paciencia y comprensión
Cada persona tiene sus tiempos y sus comportamientos, es por lo tanto importante que lo normalicemos y que no juzguemos su forma de llevar el duelo. Esto implica también no forzar a la persona a hacer cosas, si bien es importante animarla a que vaya retomando las actividades de su día a día, hay que hacerlo con paciencia.
Dale un espacio a la persona para expresarse
La expresión de nuestras emociones es fundamental para manejar cualquier situación complicada. Y más importante aún es sentir que están escuchando aquello que tenemos que contar, que soltar. Esto se conoce como ventilación emocional. Si queréis algunas pautas para ayudar a que una persona se sienta escuchada os recomendamos que leáis un artículo anterior acerca de los primeros auxilios psicológicos.
Acompáñala presencialmente
En una época en la que el acompañamiento presencial es algo complicado, hay que procurar hacer el esfuerzo en casos de acompañamiento en duelo. Si no tenemos otra opción, hacerle saber a la persona que estamos ahí para ella, aunque sea a través del teléfono, está bien, pero nada es comparable a la presencia y cariño que se puede transmitir en persona. Y es que el cariño es uno de los mayores apoyos que se puede obtener durante un proceso de duelo.
En resumen
Lo más importante a la hora de acompañar a una persona que esté pasando un proceso de duelo es:
- Esta presente para la persona y demostrarle nuestro cariño
- Normalizar lo que está sintiendo
- Darle un espacio para que se exprese y escucharla activamente
- Ser comprensivo y paciente con sus conductas


Si pese a seguir estas pautas, la persona a la que estáis acompañando parece no tener las herramientas para adaptarse a su nueva vida pasadas unas dos o tres semanas (no retoma su trabajo/estudios, llora muy frecuentemente, apenas duerme…), o bien si verbaliza alguna intención suicida, lo recomendable es buscar ayuda de un profesional.