Comúnmente la asertividad se relaciona con la capacidad de decir “no” ante una petición que no queremos aceptar, aunque socialmente sintamos la presión de decir que “sí”. Sin embargo, esto no es más que una pequeña parte de lo que realmente es la asertividad. A continuación, vamos a ver lo que realmente es el famoso estilo asertivo y la importancia de ser asertivo.
¿Qué es la asertividad?
La definición que se puede encontrar en el diccionario de la real academia española es la siguiente: Propio de una persona asertiva, es decir de una persona que expresa su opinión de manera firme.
En psicología se va un paso más allá y se define el estilo asertivo como un estilo de comunicación en el que:
· se defiende los derechos y opiniones de uno mismo, con unos objetivos claros perseguidos con perseverancia
· hay responsabilidad plena
· el tono no es violento y siempre con respeto a los demás
En esta definición se incluye el decir que “no”, pero también el hacer críticas, realizar peticiones y/o aclaraciones, aceptar cumplidos sin sentirse incomodo, hablar de uno mismo sin sentirse cohibido, expresar los gustos y opiniones de forma espontánea… En definitiva, esta definición más completa recalca la importancia de ser asertivo.
¿Por qué nos cuesta tanto emplear un estilo asertivo?
Las causas de un estilo de comunicación no asertivo pueden ser muchas, las más evidentes podrían ser:
· La presión social
· La idea de que “hay que cumplir” siempre que se pueda
· Pensar que decir “no” es de mala educación
· La idea de que “no hay que hablar de uno mismo”, “no hay que llamar la atención” …
· La palabra “no” tiene en si misma connotaciones negativas, por lo que no nos gusta emplearla a menudo
· Por no disponer de los conocimientos y herramientas para expresarse de forma asertiva
· Por miedo a sentirnos incomodos, a sentir miedo o ansiedad por enfrentarnos a las ideas anteriores



La asertividad es por lo tanto un estilo comunicativo que merece la pena practicar y entrenar, que puede mejorar la calidad de nuestras relaciones (en el trabajo, en casa, con nuestros amigos…) a no dejarnos pisar y a hacernos sentir a los mandos de nuestra vida. Las barreras para ser asertivo pueden ser en ocasiones difíciles de superar, pero nada que no se pueda solucionar con práctica y ayuda de un profesional.